Celebración de la graduación del Papi en casa de Ercilia.
- Oct 9, 2020
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Updated: Apr 27

Cuando éramos pequeños nuestro papá (“el Papi” como lo llamábamos cariñosamente), nos llevaba a visitar a su tía Ricarda (hermana de nuestro abuelo Dositeo Romero). Ella vivía en esa calle pequeña que subía detrás del mercado de Zaruma.
Shanita recuerda que era obligatoria la visita donde la tía Ricarda y que como éramos niños, ir allá nos daba un poquito de miedo ya que la casa era bien oscura. Ercilia (la hija de la tía Ricarda) nos brindaba rompope que hacía ese rato con los huevos de un par de gallinas que tenía en el patio.

El Papi contaba que en 1928, cuando terminó de estudiar en Quito, donde se especializó en Contabilidad, la familia se reunió en la casa de la tía Ricarda para festejar su graduación y su regreso a vivir en su ciudad. Alguien había llevado una botella de champán pero no tenían descorchador. Para abrirla entonces la sacudieron y le dieron un golpe seco contra la pared de bahareque y se destapó. La marca de la botella quedo ahí en la pared como recuerdo de ese acontecimiento.
Foto de graduación. El Papi en primera fila sentado junto a su gran amigo y pariente lejano Gustavo Carrión Guzmán. (Nótense los pantalones cortos que se usaban en esa época). Gustavo era hermano del padre Jorge Carrión SJ, que llegó a ser el superior de los Jesuitas en el Ecuador.
En Zaruma, en esa época, no existía un colegio de enseñanza secundaria, el prestigioso Colegio 26 de Noviembre recién abrió sus puertas en 1941. Por esta razón los jóvenes tenían que salir a ciudades como Quito, Loja. Guayaquil o Cuenca para culminar su educación. El papi estudió en el colegio La Salle de Quito.
En ese entonces viajar en el Ecuador era una odisea. Para ir desde Zaruma a Quito la aventura empezaba a la media noche cuando partía la caravana de mulas en dirección a Piñas, luego subían y cruzaban la cordillera para bajar hasta Piedras donde llegaban a eso de las 2:00 de la tarde. En Piedras (un poblado cerca del actual Saracay) se tomaba el tren o Autoferro (una especie de bus que rodaba sobre rieles) que te llevaba hasta Puerto Bolívar después de parar en Playas, Tahuin, Mates, Zaragoza, Arenillas, Jobo, San Antonio, Bellavista, Santa Rosa y Machala. Se llegaba a Puerto Bolívar a eso de las 6:30 pm. Hasta ahí la alimentación había sido a base de fiambres que cada viajero traía desde Zaruma.
En Puerto Bolívar se cenaba antes de tomar el barco que te llevaría río arriba hasta Guayaquil, se partía a las 8:00 pm. La navegación por el Río Guayas es influenciado por las mareas que periódicamente cambian de dirección por lo que a veces el barco navegaba a favor y otras veces en contra de la corriente, se llegaba a Guayaquil entre las 2:00 y 4:00 am. Se esperaba que amaneciera para tomar una lancha que lo trasladaba al otro lado del río, a Durán. En la estacón de Durán se tomaba el tren hacia la sierra. Los trenes de esa época eran impulsados con máquinas de vapor.
El tren tardaba todo el día en recorrer la costa hasta Bucay, ascender la cordillera pasando por la famosa "Nariz del Diablo", y finalmente, llegar a Riobamba donde se pernoctaba en alguna posada. Al día siguiente, salía rumbo al norte a través de pintorescos valles y páramos para llegar en la tarde a la ciudad de Quito.
Estación de Piedras - Barco cruzando el Río Guayas - Muelle No. 8 (Al pié del Reloj Municipal de Guayaquil) donde arribaban los barcos de Puerto Bolivar - Tren interandido - Nariz del Diablo - Don Polibio recién graduado.
El Colegio La Salle en Quito es una institución de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle. Este colegio inició sus labores en el Ecuador a pedido del Presidente Gabriel García Moreno en 1863. Esta congregación de laicos consagrados dedicados exclusivamente a la educación fue fundada por San Juan Bautista de La Salle en Francia en 1679, hoy en día cuenta con muchísimos establecimientos en los cinco continentes. Entre los Hermanos Cristianos existen cinco santos y muchos beatos. Entre ellos se destaca el cuencano Francisco Febres Cordero (Santo Hermano Miguel).
El Santo Hermano Miguel - El Papa Juán Pablo II, quien canonizó al santo, orando ante los restos mortales de Francisco Febres Cordero en Quito.
El Papi tenía un recuerdo del Hermano Miguel que en ocasiones de alguna enfermedad o problema en la familia lo exhibía para que le rezáramos pidiendo su intersección. Este pequeño recuerdo estaba envuelta en papel celofán.
La historia tras ese recuerdo, nos contó el Papi, venía desde cuando él era joven. Resulta que el Santo Hermano Miguel vivió sus últimos días en España donde murió en 1910. Sus restos no fueron repatriados hasta 1937. Una delegación de exalumnos del colegio La Salle fue invitada también a la ceremonia de recepción. La caja que contenía los restos fue abierta para exhibirlos. Sobre los huesos yacía una corona de flores, que estaba ya media seca debido al largo viaje en barco desde Europa, en un descuido uno de los exalumnos (que era amigo del Papi) arrancó un manojo de flores de la corona y lo escondió. Tiempo después este amigo le regaló al Papi unas pocas flores que eran parte de la corona, que para nosotros se convirtió en una reliquia. No sé qué pasó con esa reliquia. ¿Alguno de ustedes se acuerda de algo?
La Mami también estudió su secundaria en Quito, según sus notas, habían viajado a esa ciudad con la Olivita en Noviembre de 1935. El Papiguelo tenía dos hermanas que eran monjitas, pertenecían a la Congragación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, ellas vivían en Quito en el colegio llamado Quinta San Vicente y acogieron en el convento a sus sobrinas. Olivita estudió Corte y Confección en éste colegio, en cambio la Mami estudiaba en el colegio Fernández Madrid. Ambas vivían en el internado del convento.
Las hermanitas Olivita y Julieta Amada, las mayores de entre los hermanos Valarezo Zambrano. - Madres Isabelita y Angelita, hermanas del Papiguelo, Don Modesto Angel Valarezo Espinoza.

Al terminar sus estudios y regresar a Zaruma en 1941 el Ecuador se encontraba en guerra con el Perú, el ejército peruano había ocupado la parte baja de la provincia de El Oro, no había paso por ahí, así que ellas tuvieron que viajar de regreso por la sierra en vez de hacerlo, como usualmente se hacía por Guayaquil.
La Mami y Tía Olivita con sus amigas de colegio en Quito.
Tío Alfre aún recuerda todos los detalles de esa operación y relata que a mediados del mes de Julio del 41 la Olivita y la Mami viajaron en tren desde Quito hasta Huigra y luego en Autoferro hasta el Tambo, allí durmieron en casa de un amigo de la empleada de las tías monjitas. Este amigo les prestó unos caballos y las acompañó hasta Girón para encontrarse con Tío Alfre.
Tió Alfre y un acompañante viajaban en mulas llevando dos mulas extras para las viajeras, les tomó dos días de camino desde Zaruma a Girón. Al encontrarse con ellas, desayunaron un fiambre que había llevado y partieron enseguida hacia el poblado de Santa Isabel, de ahí tenían que bajar algunos despeñaderos y llegar temprano al cause del famoso río Jubones y cruzarlo, por suerte esos días el río no tenía mucho caudal y pudieron cruzarlo a eso de las 3:00 de la tarde vadeando sin problemas, ya que todavía no existía un puente en esa zona. Esa noche llegaron a la casa de la hacienda "Udushe" que pertenecía a un amigo del Papiguelo y tío Alfre, ese sítio es cerca del poblado de Manú, llegaron como a las 7:oo pm. Allí merendaron y pasaron la noche. Al día siguiente, temprano, a eso de las 7:00 am salierorn hacia la comunidad de Sabadel, ya estaban llegando a territorio familiar. Pasaron por San Cayetano y finalmente llegaron a San Pablo a las 7:30 pm, lo que sorprendió a los abuelos ya que no los esperaban hasta el día siguiente.
En total la Oli y la Mami habían estado 3 días viajando. A tío Alfre la faena le tomó dos días de ida y dos de vuelta.
Retomando el relato de la marca de la botella en la pared . . .
Cuando regresamos a vivir a Ecuador después de muchos años, con Lupe y los chicos, continuamente íbamos de vacaciones a Zaruma. Siempre me gustaba ir a visitar a Ercilia que vivía sola, ella nunca se casó por cuidar a su madre.
La Tía Ricarda y su hermano Manuel habían fallecido tiempos atrás. Arcénio su hermano mayor, al parecer sufría de alzhéimer y un buen diá salió de casa y nunca regresó. A pesar de la búsqueda que se realizó, jamás se encontraron rastros de él.

Como era costumbre de cuando la visitábamos con el Papi, le compraba algunos víveres del mercado que estaba al paso. La última vez que fui le pedí que me dejara ver la marca de la botella en la pared. Como no había luz en ese cuarto, Ercilia tomó una vela en su mano temblorosa y me alumbró para tomar una foto. Noté entonces que toda la pared estaba bastante deteriorada.
Al despedirme me atreví a decirle que me regale ese trozo de pared. Me dijo "llévatelo, la casa se está cayendo en pedazos de todas maneras, ya no vamos a durar mucho...". Me trajo un machete sin mango y sacamos el pedazo, lo envolvió en una hoja seca de plátano y me lo dio.
Era alrededor del año 1980 y fue la última vez que vi a Ercilia.
En la actualidad, esa casa ya no existe, me contaron que una pariente de Ercilia la había llevado a vivir a Guayaquil.
Huella en la pared de bahareque. - Todavía conservo el pedazo de pared envuelto en las hojas secas de plátano.


Las paredes de las casas, especialmente en la sierra, eran construidas de bahareque. Éste método constructivo consiste en usar un entramado con cañas delgadas, (“chaclas” en el lenguaje zarumeño), que se fija entre las columnas de una estructura que luego se rellena con barro preparado con algo de aserrín y paja. La superficie se terminaba con una mezcla más fina de ese mismo matrial que se paleteaba dándole un acabado más lizo que luego se blanqueaba con cal.
La ventaja del bahareque es el bajo costo y generalmente la disponibilidad de los materiales, además tiene un alto grado de aislamiento térmico.
La desventaja es su baja resistencia a la lluvia y el desgaste con el tiempo especialmente en los exteriores como se puede apreciar en esta foto.

En este mapa del Ecuador se puede ver las rutas que describo en la historia de los viajes del siglo pasado. En la actualidad se puede viajar en cómodos buses desde Zaruma directo a Quito en unas 11 horas. Otra alternativa es viajar a Santa Rosa (dos horas y media) y tomar un vuelo que aterrizaría en Quito unos 45 minutos más tarde. La distancia entre Zaruma y Quito es equivalente a la que existe de entre Hollywood y Gainsville en la Florida o la de Houston hasta el norte de Dallas en Texas.
Las carreteras en el Ecuador han mejorado bastante, la topografía no permite acortar los viajes pero en cambio los paisajes, especialmente en la sierra, son espectaculares. Recorrer el callejón interandino por la llamada “avenida de los volcanes” es algo que debe hacerse.
El servicio de transporte ferroviario como se lo utilizaba hasta mediados del siglo pasado ya no existe. Las rutas y equipamientos han sido remodelados y modernizados para el turismo. Existen varias rutas y modalidades de paquetes turísticos.
Les recomiendo ver este documental de la televisión alemana Deutsche Welle (DW) que muestra las maravillas de nuestro Ecuador. ( https://www.youtube.com/watch?v=Lk-svI4cvNw )























Fernan me gusta como nos cuentas lo que vivieron nuestros padres para ser alguien en la vida. Hermosos los relatos que cuentas, gracias.
Maravillosas historias Tío! Me ha encantado saber sobre mis abuelitos, la familia, las aventuras y desafíos de la época. Gracias!
Muchas gracias Tío, vivo cada historia que cuentas! Cuando vaya, vamos a tener que recrear ese viaje a Zaruma por la sierra! Un abrazo fuerte! 😘
Fernan querido! Además del conocimiento que tienes y como lo transmites, lo que más me gusta es el respeto y el cariño que dejas en esta historia! Gracias 😊
Gracias tío por dejarnos conocer estos pasajes de la historia de la familia, es como asomarse por una ventana a través del tiempo.